| Nolo y los ladrones de leña | ||||||||||
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| Traducciones | ||
| Original en gallego:
Nolo e os ladróns
de leña (Ediciones SM, Madrid, 1998) |
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| Sinopsis | ||
| Nolo era tan mayor,
que ya ni siquiera se acordaba de los años que tenía. Estaba
muy gordo y cuando subía las escaleras del parque se ponía
tan colorado que su cara parecía mermelada de fresa. Los niños
del pueblo le querían muchísimo. Era casi el abuelo de todos. |
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| Fragmento de la obra | ||
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(...)
Cuando el cartero traía una carta para Nolo, como él no sabía leer, todos corrían a ayudarlo. -Despacito y en voz alta -pedía él desde su butaca. Y con una mano se empujaba la oreja porque estaba un poco sordo. Algunas veces los niños le gastaban bromas leyendo las cartas con un poquito de mentira: Querido señor Nolo: Te escribo para comunicarte algo muy importante. Te tienes que preparar para viajar con tus amigos al parque de atracciones más grande del mundo. Firmado: La señora Alcaldesa P.D. Si no obedeces enseguida, tendrás que comprarles helados de nata todos los días durante un año entero. Nolo se reía mucho y decía: -Sois unos golosos. (...) © Fina Casalderrey, 1999 |
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